magnify
formats

Amazon: la historia de un líder nato

Publicado en 23 marzo, 2015
Compartir

Amazon se trata de una compañía puntera en un nuevo siglo y un nuevo milenio caracterizados por la expansión y el auge de Internet, la aparición de las redes sociales, el nacimiento del e-commerce y la ruptura de barreras culturales, socioeconómicas y geográficas. El fenómeno conocido como globalización ha cambiado los pilares de la economía, los dictados que pautan el mercado y los patrones de consumo de los diferentes segmentos de público, cada vez más segmentados, especializados y exigentes. Y en esto de la economía “glocal” (término económico se refiere a la persona, grupo, división, unidad, organización o comunidad que está dispuesta y es capaz de “pensar globalmente y actuar localmente”) y del comercio electrónico, Amazon es un líder nato cuya trayectoria imparable y meteórica vamos a explicar detalladamente a lo largo de este artículo. Junto a otros fenómenos de gran parangón como E-Bay, pero caracterizado por una mayor seguridad y eficacia en los envíos, Amazon ha rescatado y abaratado la difusión de productos culturales en estos tiempos difíciles, donde en nuestras fronteras soportamos un IVA  del 21% y se ha convertido en un negocio que factura millones de dólares gracias  a u modelo innovador. Comencemos por el principio:

Los orígenes de Amazon

Es curioso conocer cómo empezó la historia del sitio más grande y más conocido del comercio electrónico, el arrollador líder mundial de ventas vía e-commerce. Pues bien, todo comenzó en 1994 cuando el creativo y visionario Jeff Bezos, fundador y actual CEO de Amazon, residía en la ciudad de Nueva York, y por casualidad se topó con un artículo acerca de la inminente difusión del mercado de comercio electrónico. Por aquel entonces, los datos en materia de e-commerce eran todavía escuetos e imprecisos, pero muchos gurús de la tecnología y expertos económicos anticipaban una prosperidad y expansión sin precedentes para el sector, gracias a la ayuda de la logística perfeccionada y de las herramientas digitales. Por tanto, Jeff Bezos decidió que podía aprovecharse de ese valioso nicho de mercado y emprender un proyecto arriesgado pero innovador. Su primera tarea consistió en redactar una lista de veinte productos que podrían ser vendidos a través de un sitio web y eligió qntre ellos los que él creía fueran los 5 más prometedores, todos ellos relacionados con la cultura y la tecnología: CD, software, hardware, vídeo-casetes y libros. La elección, en un comienzo, recayó precisamente en estos últimos: los libros, un formato perfecto de difusión cultural perpetuado a lo largo de los siglos. En el mismo año, Bezos dejó su puesto como vicepresidente en el D.E. Shaw de Nueva York y se trasladó a la costa este de los Estados Unidos. Precisamente en Bellevue, Washington decidió establecer la sede de Cadabra.com -antiguo nombre de Amazon- en el garaje de su casa.

Lo primero que precisaba Jeff es un paso fundamental del marketing y la estrateegia publicitaria y de marca de una empresa: el naming; dotar a la empresa de un nombre magnético, misterioso y pegadizo, que a la vez resultase familiar y común a las personas, y que por último, fuese capaz de transmitir una sensación de poder y de imperio económico. Además, Jeff quería encontrar un nombre que comenzara con la letra A debido a la búsquedas web por listas ordenadas alfabéticamente, una decisión sumamente aguda por su parte. Así que Jeff Bezos se puso manos a la obra, analizando en el diccionario todas las palabras que empezaban con A hasta encontrar la que iba a cambiar su vida de forma literal: Amazon constituía la palabra que abarcaba todas las características mencionadas anteriormente, que se ajustaba a la perfección a todas sus esperanzas y expectativas. Se trataba de una palabra conocida por la mayoría de la gente, tenía connotaciones simbólicas de poder y exotismo, ya que alude, en lengua anglosajona al nombre del río más largo del mundo, y lo más importante de todo, comenzaba con A, algo que los rankings de posionamiento orgánico en buscadores le agradecerían pocos años después. Puede parecer extraño pero desde un primer momento, este site de comercio electrónico más grande del mundo, debe los primeros éxitos al intrincado proceso de naming llevado a cabo por su director general. 

Los primeros años

Amazon inicialmente no era más que un pequeño grupo de personas que empaquetaban y enviaban libros por los Estados Unidos, algo parecido a una modesta empresa de e-commerce nacional actual. El plan de desarrollo elaborado por su fundador preveía que, en los primeros cinco años de operación, la compañía no hubiera producidos beneficios económicos sino pérdidas. Sin embargo, alguien creyó la potente y creativa idea de Bezos y realizó una gran inversión en el proyecto: la primera fue de Nick Hanauer, que invirtió 40.00o dólares en Amazon, seguido unos meses más tarde por Tom Alburg, que puso 100.000 dólares.

Mientras tanto, a lo largo de aquellos siete años, la pequeña compañía de envío de libros fundada en un garaje en las afueras de la ciudad de Seattle había recorrido un largo camino. En Julio de 1995, abrió sus puertas el sitio web Amazon.com. ¿Cuál fue su primera venta?: El primer libro enviado fue “Fluid Concepts and Creative Analogies: Computer Models of the Fundamental Mechanisms of Thought” de Douglas Hofstadter. En los siguientes meses de actividad, Amazon empezó a aumentar su éxito gracias a la combinación de un amplio catálogo que se incrementaba con el paso de los meses y precios asequibles para todos los bolsillos. En definitiva, Amazon ya se había convertido en un pequeño fenómeno de Internet con muchas perspectivas de futuro. Y mientras tanto, la visionaria mente Bezos seguía maquinando ideas para perfeccionar y ampliar su proyecto, que en aquel momento no tenía análogos en el mercado.

Unos meses más tarde y a modo de prueba, se les otorgó la posibilidad a los usuarios de dejar sus opiniones sobre los libros comprados. Y este fue el paso que convirtió a Amazon, de un simple portal de comercio electrónico a una verdadera comunidad donde las personas ayudaban y aconsejaban a otros usuarios con respecto a sus compras. En esta importancia innovación residió el valor de su éxito, que hoy perdura. En 1997, Amazon aterrizó en la bolsa de valores y, al mismo tiempo, amplió sus volúmenes de negocios y se amplió el espectro de sus productos, añadiendo a su variado catálogo los CDs y las películas, seguidos un año después por software, electrónica de consumo, videojuegos, juguetes y utensilios para el hogar. En el 1998 Amazon, que incluso había comenzado a vender fuera de las fronteras de Estados Unidos, abrió oficinas en el Reino Unido y Alemania, dos países con gran demanda de consumo. El año siguiente, Bezos fue galardonado por la revista Time con el título de “Hombre del Año” por sus logros y méritos sin precedentes en el comercio electrónico mundial.

Amazon en el tercer milenio

En cambio, los primeros años del nuevo milenio fueron más bien turbulentos y obligaron a Bezos a seguirse apretando los sesos. En pocos meses el director se vio obligado a despedir a unos 1.000 empleados y Amazon estaba al borde de la quiebra. El fundador y CEO de la compañía decidió no darse por vencido y continuar en su aventura. Y, como había sucedido anteriormente, el tiempo le dio la razón, puesto que poco a poco, Amazon se recuperó y volvió a crecer, ampliando aún más su catálogo y sus ganancias, gracias a la irresistible necesidad de innovar e impresionar a su gran masa de público consumidor por parte de Bezos. En 2007, por ejemplo, introdujo en el mercado un paralelepípedo de plástico con una pantalla de 6 pulgadas con 16 tonos de grises. Se trataba del primer lector de e-books en la historia de Amazon: la primera versión del Kindle.

En definitiva, Amazon ha revolucionado el mundo de la lectura y la revitalización de la cultura en un mercado interactivo, globalizado y con una rica oferta con precios adaptados a todos los bolsillos. Hoy, la historia de Jeff Bezos se admira como la de otros genios visionarios como Steve Jobs, y es un ejemplo para miles de emprendedores valientes que buscan estar un paso por delante de todos. Quién sabe, tú también podrías comenzar estudiando finanzas online y acabar explotando una idea creativa y rupturista. Démosle las gracias a Jeff.

 

 
 Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
© Copyright Educacionline - Todos los derechos reservados - Tel.: 902 10 14 10
XSLT Plugin by Leo Jiang